Responde al mote de El Horas. Nació en la tierra del amaranto y el olivo, y ahora vive bajo la casa de unos pichones molestos. Sus conocidos lo conocen como el sobón ilustrativo más grande de la historia, aunque lo dudamos, porque se formó en la ENAP, allá por la zona llanera de Xochimilco. “México, soy tuyo”, repite de cuando en cuando mientras se dedica y entrega a la ilustración.